Llueve, otra noche más acariciada por la lluvia
noviembre parece quedarse con lo que alguna vez fui
los febriles mamíferos están en sus casa
y mis relojes parecen haber perdido mil batallas.
Llueve como tratando de limpiar mi sucia primavera
...tratando de revivir las flores que marchitaron,
otra vez la soledad encontró silencio para plantar bandera
y aunque quiero dar guerra, se que ella va a vencer.
Si mis nostalgias no acertaran el lado de la moneda,
si mis desengaños decidieran invernar,
aunque sea pudiera recuperar los bolados de mis vestidos
encontrandole sentido a un año que veo perdido,
pero de nada sirve borrar y volver a empezar
porque no se borra el pasado con solo dejar de mirar atrás.
Aunque mi corazón este vacio, y aún vacante
y si las nubes no se quieren volver a ir
la noche me invita a celebrar que todavía puedo sentir
que el asfalto no me volvió un ser de Pompeya.
Lluvia bendita que me acompañas en estas noches de noviembre, que me dejas volar aunque sea por un rato y despegarme de los libros y sentir que salgo a la superficie a respirar...
Meli! No es inmadurez...estoy creciendo
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