Rezando plegarias, en distintos rincones
conozco mas que nadie a mis negros fantasmas
y juro que traté, y juro que luché, y perdí
la noche con su rito los despierta, los aviva
y mis miedos interiores le abren la puerta a la desgracia.
A veces te miro, tratando de encontrar algo
el brillo, la magia, hasta alguna fantochada
que me permita soñar, que me deje quedar
un ancla para mi alma, una razón para esperar
huir ya es costumbre, los demonios siempre ganan.
El pasado ya ni siquiera me deja ventaja,
tantas aves negras se posan en mi almohada
y lo intento, como quizás no lo haya hecho antes
como quizás solo por hoy me digne a hacerlo
aquellas lunas volvieron a enmarañar mi pelo.
Melina
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario