Me sente en un banco blanco en esa plaza
con mis zapatos rotos a que el tiempo pasara...
la gente sin voz, sin miradas, sin sentido caminaba
tanto tiempo durmido sin sueños...
tanto tiempo sin poder dejar lo que me lastimaba
el círculo vicioso parecia no quererse cortar.
Las ilusiones estaban estancadas en su mirada
hasta que llegaste para eliminar mis frustraciones
cuando encontré lo que un día buscaba.
Y secaste todas mis lágrimas, me curaste el alma
me abrazaste el cuerpo, me perfumaste el aura
tapaste mis nostalgias, me regalaste nuevos sabores
me devolviste la luz que estaba guardada.
Te hable con caricias, me respondiste con miradas
aprendiste a pintar mi rostro y mi sonrisa
me entregaste un ramo de abrazos y mimos
al llegar la noche...en tu cama me sentí cuidada.
Puedo quererte el domingo, pero no me creas mucho no es que no tenga corazón, es que hace rato no lo escucho
Meli! ((No es inmadurez...estoy creciendo))
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