Escribir es desnudar el alma...el papel a diferencia de las personas no tiene prejuicios...por eso es facil escribir lo que sentimos como si se lo contáramos al viento...

miércoles, 18 de abril de 2012

La noche que volvió a sonar Sabina de fondo...

Las ideas enmarañadas, mucho más que mi pelo
no me dejan dormir, no me permiten descansar
cómo correr si no estoy dispuesta a intentarlo,
cómo arriesgarme con el miedo de perder otra mano,
espero aquel As que me deje ganar, aguantando para apostar
mil ruletas, mil chances nuevas, y yo acorralada por la moneda
a quien importa cara o seca, le temo a la apuesta
como le temo a no sentir el dolor de la lluvia de abril.
Fugaces hubo sueños fugaces que me hicieron creer,
hubo instantes de brillo, de melodía en los labios
sin embargo no logro dejar mi pasado, soy la noche
soy ese destino desterrado, invisible a tus ojos
tan aferrado a tus manos, quiero correr, quiero escapar
lejos de todo, lejos de vos, quiero un lugar
quiero creer que nada ocurrió, quiero silencio
 ir donde van las luces de la ciudad al despertar.


Aveces hay que matar, a veces hay que saber perdonar y otras veces hay que olvidar, y reir...
Melina

martes, 10 de abril de 2012

Desmemoria del derrotado

Tuve tanta luz, y no podía verla
eras París y yo pensaba en Versalles,
fuiste verano aquella vez que esperé el otoño,
buscándote desesperada incluso antes de perderte
resignada, como preso que espera la muerte.
Eras el sol cayendo sobre mi ventana,
cálido, brillante, lejanamente inspirador
yo volaba en el sonido de aquél cuplé
silenciando tu mirada, opacando tu voz
desterrandote de mi jardín como a una flor.
Me retiré, como lo hice otras veces antes
mordiendo los labios, cantando bajito, suspirando,
otra despedida y ya no recuerdo cuántas van
la desmemoria del abatido, del derrotado.
Vos eras la eternidad cuando yo quise ser mortal
eras la manzana del paraíso aquella vez que no tuve hambre,
y serás un bello recuerdo de aquél ayer perdido
cuando rememore tu sonrisa, sin poder recordar tu nombre.



Melancolía de los días de un febrero que se fue...
mi eterna cruz, la noche azul


Melina