a aquellos momentos en que me desveló,
a las caricias que nos prestamos por un rato
a las ilusiones que se esfuman sin razón.
Tantas valijas del pasado cargamos los dos,
tantas heridas que nunca cicatrizaron
quizás sea nuestra forma de consolarnos,
de abrigarnos un momento el corazón.
Dos barriletes perdidos, sin destino
dos amantes de la lluvia acurrucados
buscando una salida a tantos días sin sol
a tantos amagues del amor, a tantos ecos
a tantas aves de paso, a tanto olvido.
Jugandonos la vida por no sentir calor,
por empaparnos en la poca gloria que quedó
por recuperar aquella sonrisa rota,
dos prófugos negándonos a apostar y perder,
todo aquello que el invierno nos arrebató.
Es la falta de amor lo que llena los bares...
Melina
No es inmadurez, estoy creciendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario